En medio de la clase de Pociones se encontraba una chica de pelo color miel y de ojos azules color mar, de unos 14 años aproximadamente, estaba "atendiendo" a las explicaciones de su "tan amable" profesor. Mientras él explicaba a sus alumnos la diferencia entre un acónito y una luparia, ella estaba escribiendo notitas y luego pasándoselas a su mejor amigo, un chico de pelo negro, caído sobre la frente tapando una cicatriz en forma de rayo y con los ojos azules un poco más oscuros que los de la chica que se sentaba a su lado. El chico, de nombre Harry, Harry Potter, el cual estaba ya casi durmiendo, así que dejó de enviarle notitas a su amigo y decidió guardar las restantes repartidas por tooooooooda la mesa. <<Como Snape nos pille, no aprobamos ni en Septiembre... ¡del año 2025!>>- pensaba la joven chica que, a pesar de llevar ya 3 años en esa escuela, todavía actuaba de igual manera cada vez que veía a Snape. La chica se concentró, o más bien lo intentó, en la maldita clase, pero lo único que consiguió fue aburrirse todavía más (si eso era posible) y se quedó mirando a su pequeño lápiz, al que llamaba "Mini-Lou". Se quedó pensando en la historia de cómo conoció al chico del que se enamoró perdidamente cuando tenía 12 años.
#Flashback#
Era ya de noche, y una chica de unos 12 años caminaba tranquilamente por un atajo a su casa por el que no pasaba gente, y se preguntó: <<¿Cómo es que en todas las películas de miedo siempre aparece una chica joven? Bah, qué poca imaginación que tiene la autora esta para los escenarios; si llegan a hacer una película de esto (lo dudo mucho) seguro que se ahorran en esto...>>. De repente notó como algo o alguien la seguía; no sabía qué era, pero notaba la presencia de ese "algo". Empezó a correr, parecía que ese callejón no se acababa nunca, hasta que... llegó al final.
- ¡Maldita sea!- dijo en voz baja, maldiciendo el no haber llevado la varita. En ese momento apareció un monstruo, negro como una sombra, y se acercó a ella. La chica intentó retroceder, pero no contó con que tenía detrás una pared. Estaba acorralada. Estaba sola.
Cuando el monstruo estaba a punto de atacarla cayó al suelo, atravesado por una espada. Ella abrió los ojos, encontrándose con un charco de sangre.
Ante ella apareció un chico de 14 años, cabello castaño y un poco largo para su edad, y los ojos azul verdoso; iba vestido completamente de negro, con unos guantes negros con detalles azul oscuro tapando sus puños y con una chaqueta de cuero negra con una capucha que resaltaba a la vista al ser de color amarillo fofi. El monstruo terminó por desintegrarse, dejando un rastro de sangre detrás de él; limpió la que se había quedado adherida en la espada contra la pared y luego guardó el arma en la carcasa que tenía en su espalda.
- Hola, ¿estás bien?- le preguntó el chico con tono preocupado, acercándose a ella. (¡¿Cómo iba a estar bien, si había visto a un chico matar a un bicho, se quedó sino delante de su cara?! ¡Es traumante!). La chica miró embobada lo guapo que era; se quedó sin respiración, su pulso se aceleraba, la cara se le ponía roja. El chico sonrió viendo que se encontraba bien y le puso la mano en el hombro para tranquilizarla.
- ¿Te encuentras bien?-volvió a repetir esta vez, pero mirándola a los ojos; unos ojos de un azul taaaaaan azul que... se quedó embobado (otro que tal; tal para cual)
- Sí, estoy bien... Muchas gracias por salvarme- dijo esto y se fue ( o lo intentó) de camino a su casa, pero el chico la cogió de la muñeca y la paró.
- No irás a marcharte, ¿verdad? Si no llego a pasar por aquí, de esta no te salvas.- (Ay jod**, por el Ángel, pareces su padre)- sus palabras y su tono de voz eran completamente distintos (y las palabras no muy agradables, pero bueno, hay gustos para todo), pero la chica era como una melodía hipnotizante que no quería dejar de escuchar.
- Está bien- dijo con una voz apenas audible, a lo que el chico le tendió su mano y le dio una sonrisa agradable.
La chica se sonrojó un poco, pero terminó por coger su mano apretándola un poco; pero aún así ella no le soltaría la mano.
Empezaron a caminar y era él el que iba por delante, así que la chica no se explicaba cómo sabía ir hacia su casa. Minutos más tarde, consiguieron llegar a la casa de la chica.
Estaban a unos pocos pasos de la casa cuando escucharon el ruido de alguien acercándose rápidamente. La chica observó que el chico que tenía al lado estaba bastante callado, cuando, de repente, echó un grito.
- ¿Qué pasa? ¡Me has asustado!- le dijo mientras le miraba a la cara y él se reía.
- No, nada; es que me acabo de acordar de que no me he presentado.
-¿Me estás vacilando? ¿Gritas por eso?- se dio una Facepalm y suspiró exasperada, como diciendo: <<¿Este es el chico que me acaba de salvar?>>
-No, para nada- dijo él, respondiendo a su pregunta.- Hablo muy en serio.- dijo él (Sí, claro, super serio, ¿no te fastidia?-dije yo). <<Está como una cabra>>-pensó ella.- Je,je- le sonrió él.<<Dios, qué mal está.>>- pensó ella deprimida; no sabía si reír o llorar.
- Mi nombre es Louis, encantado de... salvarte y conocerte- dijo él sonriendo y extendiendo su mano.
- Mi nombre es Brisa, encantada de que...¿me salves?- dijo ella extrañada.
- Y para que veas que mi amistad es sincera, (¿amistad?¿dónde, cuándo,quién y cómo ha hablado de amistad?) te doy este regalo.- le dio un objeto y se lo puso en la mano.
- Qué... es... esto. Un... ¿lápiz? Me ha regalado... ¿un làpiz? ¿Qué clase de persona le regala a otra un... un... ¡un lápiz! (1: Louis. 2: Louis Tomlinson. 3: La clase de persona que te acaba de salvar y tienes delante)- ¡Oye, tú...!- se giró dispuesta a encarar al chico que le había regalado un lápiz, pero en cuanto lo hizo, el chico ya no estaba.
- Se ha... ido. Y sin despedirse. ¿Qué clase de persona se marcha sin despedirse?- fue caminando hacia la puerta de su casa y se quedó pensando en ese chico que no salía de su cabeza.- Aunque...- se sonrojó- era bastante (mucho) guapo- se puso todavía más roja al ver lo que había pensado. Abrió la puerta de su casa.No había nadie; al parecer, sus padres habían vuelto a irse de viaje, y a saber cuándo volverían. Entró y cerró la puerta detrás de ella.
Fuera, un chico que se había escondido detrás de un árbol volvió a salir después de que Jade hubiera cerrado la puerta.
- Adiós, Brisa - susurró el chico mirando a la puerta de la casa.- Juro que nos volveremos a ver. Lo juro.
En su casa, Brisa estaba en su habitación cuando sintió algo que le decía que debía hacer lo que iba a hacer. (Pura intuición.)
- Adiós, Louis. dijo mirando a través de la ventana a la calle que tenía delante, oscura y para nada concurrida.- Te esperaré.
Cerró los ojos y dejó que el viento le revolviera la melena color miel mientras sonaba en su móvil el estribillo de "Yo Te Esperaré" de Cali y El Dandee, y , sin que nadie tocara nada, cambió a "Te Voy a Esperar" de Juan Magan.
#Fin Flashback#
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